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ChatGPT entra en el terreno del Shopping: qué significa para tu negocio local

La semana pasada me puse a trastear con la nueva funcionalidad de Shopping Research de ChatGPT y os confieso que me quedé pensativa un buen rato. Porque lo que vi no es una simple actualización más: es un cambio de paradigma en cómo los consumidores van a descubrir y decidir qué y dónde comprar.

Y sí, ya está disponible en España. Aunque todavía aparece en inglés, funciona perfectamente y merece que le echemos un vistazo juntos porque anticipa hacia dónde va todo esto. De todo eso hablamos en el podcast de Negocios Locales, que puedas escuchar en Apple Podcast | Spotify | Ivoox

¿Qué hace exactamente el asistente de compras de ChatGPT?

Imaginaos que queréis comprar unas zapatillas de running. Hasta ahora, el proceso era: abrir Google, buscar «mejores zapatillas running 2025», abrir diez pestañas de blogs y comparadores, intentar descifrar cuáles son opiniones reales y cuáles publicidad encubierta, comparar precios en otras tantas webs, y después de media hora de scroll infinito, seguir sin tener claro qué comprar. Para otros productos le añadimos las pestañas de Amazon y las reseñas de los productos.

ChatGPT transforma todo esto en una conversación. Le dices «busco unas zapatillas para correr, tengo pisada neutra, salgo tres veces por semana y mi presupuesto está entre 80 y 120 euros». Y él te pregunta, compara, contrasta opciones en tiempo real y te construye una guía personalizada. Sin abrir pestañas. Sin comparar especificaciones por tu cuenta.

¿Os suena? Es exactamente lo que hacía un buen dependiente de toda la vida: escucharte, entender qué necesitas y orientarte hacia la mejor opción para ti.

Los datos ¿desmontan el mito del «1% de tráfico»?

Estamos escuchando que la IA apenas genera tráfico hacia las webs comparado con Google y que no hay que preocuparse. Pues los datos del último Cyber Weekend según Salesforce dicen otra cosa muy diferente:

  • El uso de IA para compras se triplicó respecto al año anterior.
  • El tráfico desde IA hacia webs de retail creció un 800% interanual.
  • Y aquí viene lo gordo: ese tráfico convierte un 38% más que el resto.

¿Por qué convierte más? Pensadlo: si te llega menos volumen pero mucho más cualificado, es normal que la conversión suba. El usuario que llega desde una conversación con IA ya ha filtrado, ya ha comparado, ya sabe lo que quiere. Viene a comprar, no a mirar.

Para mí estos datos no desmontan el mito en sí, porque cuando hablamos de porcentajes en sectores incipientes de poco volumen, claro que hablamos de crecimientos de dos o 3 cifras, pero en valor absoluto ¿Cuánto?

Ah, y otro datos de interés el 75% del uso de IA en compras se hizo desde escritorio, no desde móvil. Aquí vemos que no se rompe demasiado con la tónica general de Google.

En total, la IA influyó en 22.000 millones de dólares en ventas durante ese fin de semana. Un 27,5% del total global. Ya no estamos hablando de experimentos, estamos hablando de un actor principal en la decisión de compra.

El modelo publicitario de chatGPT llegará con el comercio conversacional

Y aquí es donde Sam Altman, el CEO de OpenAI, pone el dedo en la llaga con una reflexión que me parece muy honesta:

Los anuncios de Google buscan poner en primera posición no a la web o el negocio que mejor responde a la intención de búsqueda del usuario, sino al negocio que mejor paga.

Es decir: Google cobra por interrumpir. ChatGPT quiere cobrar por acertar.

¿Cuál es la propuesta? Un modelo donde ChatGPT cobra una comisión por la transacción. No porque altere la recomendación para favorecer a quien pague más, sino porque facilita la venta dentro de una conversación de valor.

Para el usuario: recibe una recomendación útil de verdad. Para el comercio: vende. Para ChatGPT: cobra un fee sin comprometer la calidad del resultado. ¡Todos salen ganando!

Y ojo, esto tiene más implicaciones de lo que a priori pensamos, ya que la IA no solo nos quita el tráfico informacional del embudo de ventas (el famoso TOFU), también está entrando en el cierre de la venta.

¿Qué significa esto para tu negocio local?

Aquí hay dos certezas que tenemos que asumir. La primera: el tráfico orgánico se va a seguir resentiendo. Ya está pasando. La segunda, y esta es la importante: lo verdaderamente delicado no es perder tráfico, son las ventas que pierdes si no apareces en las respuestas de IA.

Porque pensadlo: si un cliente potencial le pregunta a ChatGPT «¿dónde puedo comprar zapatillas de running en Madrid?» y tú no apareces en esa conversación, da igual lo bien posicionado que estés en Google. Ese cliente ni siquiera sabrá que existes.

SIgo insistiendo que por ahora la cuota de búsquedas de ChatGPT no es tan elevada como para alarmarse en el corto plazo pero hay que ir preparándose.

Los factores que influyen en tu visibilidad en IA

Llevamos meses viendo estudios sobre esto (SOCi, SE Ranking, Near Media…) y los patrones empiezan a estar claros:

  • Autoridad: backlinks, menciones de marca, citaciones. Si otros hablan de ti, la IA lo recoge.
  • Reseñas y reputación: esto es clave en los modelos generativos. La IA lee las opiniones de tus clientes para formarse una imagen de tu negocio. ¿Os acordáis cuando os hablé del restaurante fantasma de Tripadvisor? Pues imaginad ese mismo principio aplicado a la IA.
  • Consistencia NAP: nombre, dirección y teléfono iguales en todas partes. Básico pero fundamental.
  • Directorios verticales: estar presente en los directorios específicos de tu sector.
  • Calidad del contenido: la IA necesita entender qué ofreces y para quién.
  • Señales sociales: tu presencia en redes también cuenta.
  • Plataformas donde la IA se apoya: Quora, Reddit y similares. La IA bebe de estas fuentes.

La buena noticia es que lo que posiciona bien en Google suele posicionar bien en IA. Pero hay matices nuevos donde el negocio local debe adaptarse.

La regulación que viene: decidir qué puede usar la IA

Hasta ahora, la industria intentó crear un estándar llamado llms.txt para controlar qué contenido podían usar los modelos de IA. No funcionó: ningún gran actor lo respeta y de hecho Google ha dicho que no lo soporta.

Pero ahora hay algo serio en marcha: la IETF, el organismo que define los protocolos esenciales de Internet y donde están actores grandes como Google, Microsoft o Meta, está trabajando en un nuevo estándar.

Este estándar podría integrarse directamente en el robots.txt (ese archivo que ya usamos para indicar a los buscadores qué pueden rastrear) y permitiría especificar si permites que tu contenido se use para entrenamiento general, para modelos generativos, para buscadores basados en IA, o si lo bloqueas completamente.

Por ahora, estas son las etiquetas definidas:

  • search: para indexación y descubribilidad
  • train-ai: para entrenamiento general de IA
  • train-genai: para entrenamiento de modelos generativos
  • bots: para cualquier forma de procesamiento automatizado (incluyendo crawling y scraping)

Para cada etiqueta, se pueden establecer dos valores:

  • y → permitir
  • n → prohibir

Los documentos indican que estas reglas pueden aplicarse a nivel de carpetas y personalizarse para distintos bots.
En robots.txt se aplicarían mediante un nuevo campo Content-Usage, similar a Allow y Disallow.

User-Agent: *
Allow: /
Disallow: /never/
Content-Usage: train-ai=n
Content-Usage: /ai-ok/ train-ai=y

Esto marca un punto clave: la IA deja de ser un espacio sin reglas. Los propietarios de webs tendremos una herramienta estándar para decidir qué parte de nuestro contenido pueden usar los modelos.

Y mientras tanto, ¿qué hacemos? El MOFU es la clave

Vamos a traducir esto al embudo de ventas que todos conocemos:

TOFU (parte alta del embudo): perdido. La parte informacional ya la responde la IA. Cuando alguien pregunta «qué características debe tener un smartphone», ChatGPT le responde sin necesidad de visitar tu web.

BOFU (parte baja del embudo): ChatGPT está entrando también ahí. Con Shopping Research, la IA puede cerrar ventas directamente.

¿Dónde trabajanos entonces? En el MOFU, en la parte media del embudo, ese momento donde el usuario ya sabe qué necesita pero todavía está decidiendo con quién hacerlo.

Y aquí es donde estoy trabajando con mis clientes en dos líneas:

1. Contenidos interactivos con IA dentro de tu web

Formularios inteligentes que devuelven respuestas personalizadas. Tests conversacionales. Herramientas que generan valor y a la vez captan leads.

Con esto consigues dos cosas: la IA «aprende» quién eres y y el usuario te da su email, es decir, leads cualificados.

2. Estrategia social → GPT público → web

La idea es publicar contenido que active la curiosidad en redes, enlazar a tu GPT público y que ese GPT derive tráfico a tu web donde captas el lead.

Esto convierte a ChatGPT en una plataforma de adquisición, no en un competidor. Y sigue sabiendo más de ti

¿Qué opináis? ¿Ya habéis probado Shopping Research? Me encantaría saber vuestra experiencia.

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